Regresar

in Anuncios del blog

Regresar

Estoy escribiendo este post directamente en el editor de WordPress, destilando en cada golpe de tecla la acción de escribir en un blog, de bloggear. Desde que me encontré con Internet, usando la cuenta “robada” de un profesor de la Universidad Simón Bolívar, al que nunca conocí en persona, me sorprendió como miles de personas, de todos los rincones del mundo, se conectaban para compartir información. Se hizo añicos en mi mente el concepto que el conocimiento debería ser cobrado, represado, escondido, limitado y escaseado. Y no es que crea que todo debe ser gratis, que no hay que pagar a los autores, o cosas por el estilo, me refiero a que cuando hay mucho de algo, las cosas tienden a tener un menor precio, y la calidad tiene que ser mayor para lograr superar el precio cero. Las cosas tienen que ser muy buenas, y comprarlas tiene que ser sumamente sencillo, para poder ser vendidas en este mundo digital. Pero este no es el tema.

Tengo mucho tiempo escribiendo para compartir mis ideas, hace como mil años lo hacia con fotocopias, creando texto en una maquina de escribir electrónica que tenían mis padres. Escribía algo por la noche, colocaba un caset con los Dead Kennedys, y el sonido de tambor de cada letra al tocar/imprimir en el papel, me hacia parte de la banda. Era un músico de la escritura con el sueño de cambiar al mundo con mis ideas, al ritmo imposible de una canción que duraba 30 segundos. Aprendí a escribir rápido, antes que la última nota se perdiera en los recuerdos auditivos de mi mente. Estaba escribiendo posts y no lo sabia. Agarraba lo que escribia, lo recortaba, buscaba fotos en viejas revistas y encontraba aquella imagen que podría acompañar esas palabras, tambien se recortaba la imagen, se pegaban en otra hoja, ya no blanca, y al día siguiente repetía el proceso. Luego de un par de semanas tenía listo el fanzine y “La cuarta hoja del trebol” (así se llamaba) estaba lista para ir a la sala de impresión, caminaba como un Gutenberg con converse rojos, miraba al horizonte pensando que esa revista artesanal podria cambiar algo. Llegaba al puesto y gastaba el dinero que mi madre cómplice me había dado. 100 copias de cada hoja, por favor. Y así tenia listos 100 ejemplares de mi primer intento de comunicación. El éxito me sorprendió, en menos de un mes se habían vendido todos. Recuerdo con mucha nostalgia todo lo que ocurrió en esos años. Conocí a grandes personas y me involucre con un grupo de editores de fanzines con quienes hicimos muchísimas cosas interesantes.

Y si me preguntan ahora si logramos cambiar al mundo, te respondería que si, que por supuesto. Aunque es difícil cambiar grandes cosas, al escribir estamos influyendo en otras personas, los hacemos ver un punto de vista distinto, o les enseñamos algo que no conocían. Todos vamos generando nuestra identidad en base a las cosas que vemos, experimentamos y leemos. Y si podemos escribir cosas positivas, o grandes ideas, seguro que alguien terminará usando parte de ese conocimiento o información para algo, y el mundo va a cambiar cuando sumemos todas esas pizcas de información, y que las mismas produzcan pequeñas acciones en millones de personas. Para mi esa es una verdadera revolución, cambiar porque la gente quiere cambiar, porque se dan cuenta que el viejo orden de las cosas ya no es suficiente, porque la música no puede ser represada por industrias dinosauricas (ni se si existe esta palabra) que ponen su arcaica subsistencia por encima del placer de compartir lo que nos gusta. Políticos absurdos que piensan que se puede gobernar a los gritos y sin escuchar a la gente. Ciudadanos llenos de ideologías del pasado que no comprenden, porque no han encontrado el fanzine adecuado, que las cosas cambiaron, que hay una nueva forma de vivir y lograr el progreso. Hay una posibilidad real de más y mejor democracia, una posibilidad casi infinita de usar la tecnología para mejorar nuestra experiencia en este planeta, y hacer crecerr a los países y regiones que más lo necesiten, superar nuestra pobreza económica y educativa. Vamos a darle información a la gente, vamos a educar. Ya no le demos tanto discurso gastado y añejo como vino malo. Estamos en la hora Fringe, en ese borde entre los últimos vestigios de una corporación Dharma corroída y oxidada, y el futuro en forma de abundancia de información, conocimiento y creatividad. Hay que sacarse tanto moho de la cabeza y ponerse en acción. ¿Te molestan las grandes corporaciones? Funda una startup. ¿Odias a los medios de comunicación? Comienza a escribir un blog. ¿Desconfías de todos los políticos? Es hora de fundar un partido y ganar una alcaldía. Hoy, como nunca, las posibilidades son tuyas, de nadie más.

Luego del fanzine, escribí un newsletter en la página web de la ciudad donde crecí, era un semanario y me tocaba escribir un editorial. Fue difícil y lo hice de forma disciplinada por un par de años. Luego en el 2003 descubri los blogs y abrí uno con varios amigos. Si miro atrás me doy cuenta que siempre me ha gustado escribir. En julio de 2006 comencé a escribir en este blog, en Esquizopedia. Fui bastante constante hasta junio de 2011. Durante estos años (desde abril de 2008) también he escrito en ALT1040, un blog que siempre admire mucho, participaba de forma seguida y todos los días. Pero en los últimos 6 meses he escrito bastante menos en este blog, cosa que va a cambiar. Vamos a escribir más,

Creo que hay momentos en que hay que detenerse y descansar, en mi caso fue porque mis otras ocupaciones se desbordaron y sentía la necesidad de parar un poco. Unas vacaciones de escribir, que fueron de vez en cuando interrumpidas por la necesidad de comunicar algo, tipo “Gracias gordito de Megaupload”. Este tiempo “alejado” me ha servido para ver muchas cosas en perspectiva. Sigo fuertemente convencido que hay que continuar escribiendo y comunicando lo que sentimos, hacemos y pensamos. No hay que quedarse callado nunca, sepamos o no como se escribe. Hay que atreverse a sacar la primera fotocopia. Hay que buscar el tiempo bajo las piedras.

Esquizopedia está de regreso, probablemente no con una frecuencia diaria, pero con muchas más actualizaciones por mes. Es un buen momento para compartir ideas, y es algo que quiero comenzar a hacer en Esquizopedia, hablar del tema de las ideas, de como se transforman en realidad, y compartir aquellas cosas un poco desquiciadas que se me ocurren a veces. Seguro que algunas cosas van a continuar igual por aquí, aunque nuevos temas van a comenzar a aparecer. Quizás nos estamos poniendo viejos, o simplemente estamos de regreso. Ojalá puedas tu también, como lector, volver con nosotros.

Write a Comment

Comment

13 Comments

  1. Al menos yo, nunca me fuí, había estado esperando este post :D … debo decir también que extraño los posts del infélix jaja. Se quedaron atrás los días de Huguito, Infelix y tú en mi memoria como si fueran la mejor temporada de una serie. Ahora los sigo a los 3 en twitter ;)

    Saludos.

  2. Excelente! El buen hijo vuelve a casa… No se tu, pero para mi el twitter hizo que muchos dejaramos de bloggear, y ahora pasamos mucho tiempo con los memes en el tumblr XD XD XD.

  3. Que bueno el regreso Inti. Me gusta lo de compartir ideas :)

  4. Maro Camargo, muchas gracias por tus palabras. Esquizopedia fue una parte inolvidable de mi vida online y estoy seguro que seguirá presente en la red por muchos años mas.

    Saludos, inti

  5. El corazón me dió un brinco cuando vi “Esquizopedia” [asi en negritas] en mi Google Reader :)

  6. tenia pendiente de leer es post, dicen que uno siempre regresa, de una o de otra manera, a las cosas que le apasionan. Por aca estaremos leyendo y comentando cuando se pueda.

  7. Ya tenía ganas de leerlos, nos tenían muy abandonados. Un saludo y un abrazo desde Valle de Chalco, México, México.

  8. ¡Tú sí que eres un capitalista vegetariano! ¡Brindamos por tu honor y gloria! Y te reposteamos y de ser posible y con tu venia publicamos este maravilloso testimonio en el próximo número de nuestro fanzine.