in Opinión

Despertar

Camilo está con nosotros desde hace casi 6 meses. Yo nunca había pasado mucho tiempo con un bebé. Mi familia en Venezuela nunca fue muy numerosa, mis padres son inmigrantes que estaban escapando de una dictadura y Venezuela era (rotundo pasado) la tierra de la libertad y la democracia. Así que las oportunidades de conocer a los hijos de primos o familiares nunca fue parte del panorama. Por eso quizás, mi sorpresa es mayor, mil veces mayor. Un ser humano recién nacido llega al mundo con el propósito de despertar. Esa es la palabra que Camilo me transmite todos los días. El se encuentra en un proceso de encontrarse con las cosas, todo es nuevo, no hay experiencias previas, es el despertar, día a día, mes a mes, a la vida. Como padre presenciar ese encuentro es maravilloso, desde aquellos movimientos sutiles tocando el aire, hasta esa sonrisa pura y pacífica de todas las mañana.

Un bebé se ríe como si nunca hubiera existido la risa. Muchas veces sus sonrisas no tienen una razón más allá de lo existente, hay que reír porque reír hace reír. Es un despertar. Nunca en toda mi vida he visto ojos más curiosos. Camilo presta tanta atención a los detalles que hace que me gusten más las cosas. Ahora el arte de Klimt, que adorna la habitación, me parece millones de veces más sublime. Es que Camilo se queda mirando esos colores como si el tiempo no existiera. Como si toda la vida de un ser humano pudiera transcurrir admirando una pintura. Me mira a los ojos, reconoce que soy su padre, sonrie, mira hacia arriba, se topa con el cuadro, Klimt le habla a Camilo con sus colores sin tiempo. Esto puede ocurrir en 5 minutos, o en 5 meses.

Un bebé tiene una pasión que los adultos perdimos. La cotidianidad es un asesino del esplendor de las cosas. Estar vivo se potencia mucho al tener un hijo. Ellos despiertan y nosotros hacemos lo mismo. Somos como un paralelo añejo recuperando la sorpresa en el corazón. Los acompañamos en el proceso. Ellos descubren un mundo, nosotros redescubrimos un mundo.

Camilo tiene casi 6 meses despertando. Y nosotros, sus padres, también.

Write a Comment

Comment

14 Comments

  1. Muy buena entrada, a diferencia de ti crecí rodeado de bebés, no recuerdo algún año en que no naciera uno de familiares o amigos, aún así estoy en espera del momento, justo ahora vamos por la semana 16 y el tiempo se me hace eterno en espera de que pueda cargarlo… me gustó mucho una frase que escribiste, la pongo en mi twitter (http://twitter.com/#!/caedanto) con enlace a tu post por supuesto.

    Felicidades por Camilo!

  2. Es muy importante lo que dices, porque los niños pequeños no se cuestionan nada, para ellos todo lo que está alrededor lo aceptan, no lo cuestionan y pasa inmediatamente a ser parte de su mundo y va construyendo su imaginario. En resumen, todo lo que ven forma parte de su educación y debes acompañarle para enseñarle todo eso que ve.

    Más adelante , cuando desarrolle el lenguaje, verás que todo lo que conoce o ha conocido formará parte de su imaginario, por lo que te das cuenta lo importante que es todo lo que entra por sus sentidos. Con Ana se nota mucho sus cuatro añitos de vivencias, en los dibujos que hace y los cuentos que se inventa. Con cada niño será igual y diferente a la vez. Igual porque el proceso es el mismo, descubrir y aprender, y diferente porque su personalidad y sus habilidades harán que su creatividad funcione de una forma única.

  3. Totalmente cierto. Quien tiene un hijo vive de nuevo todas y cada una de las experiencias vividas. A la inocencia de los primeros años le sigue la pasión de la adolescencia. Precisamente estoy en esa etapa. Recordando cómo fui yo a los 15 =)

  4. EL POETA ANDRES ELOY BLANCO ESCRIBIÓ, ENTRE OTRAS COSAS:”…QUIEN TIENE UN HIJO, TIENE A TODOS LOS HIJOS DEL MUNDO…”. YO CREO QUE ES ASÍ, PUES A PESAR DE QUE YA MIS HIJOS SON ADULTOS E INCLUSO TENGO UN HERMOSO E INTELIGENTE NIETO, NO DEJO DE SORPRENDERME A CADA MOMENTO DE LA MANERA COMO EL VE DESCUBRIENDO CADA COSA A CADA MOMENTO, Y LA MANERA COMO LA PERCIBE ES REALMENTE NUEVO EN CADA COSA. PORQUE PIENSO QUE EL SECRETO PARA VIVIR ESTÁ EN NO DARLO TODO POR APRENDIDO, DEJAR SIEMPRE ESPACIO PARA APRECIAR LOS DETALLES. SU COMENTARIO SOBRE SU MANERA DE VIVIR CADA MOMENTO JUNTO A SU HIJO, ME LLENA DE ADMIRACIÓN Y RESPETO HACIA ESOS PADRES QUE SE TOMAN EL TIEMPO PARA APRENDER JUNTO A SUS HIJOS Y DESCUBRIR DIA A DIA, MOMENTO A MOMENTO LO QUE VIVIR. DIOS, QUE ES QUIEN NOS PERMITE VIVIR, TAMBIÉN NOS PERMITE ESE APRENDER, NO IMPORTA YA QUE NO HAYA TENIDO A SUS PRIMOS, TIOS O DEMÁS FAMILIARES, DELE GRACIAS A DIOS PORQUE USTED PUEDE VER, SENTIR Y VIVIR LA DIFERENCIA, EN AGRADECER CADA DIA DE NUESTRA VIDA NOS TRAERÁ MAS RECOMPENSAS. QUE DIOS PADRE TODOPODEROSO BENDIGA SU HOGAR Y A SU FAMILIA, DELE MIS SALUDOS AFECTUOSOS A MARTICA Y QUE LA RECUERDO CON MUCHO CARIÑO. MUCHAS BENDICIONES PARA SU FAMILIA. SINCERAMENTE, ISMARY C ROJAS.

  5. Tu segundo párrafo es una de las piezas de texto más maravillosas que he leído en mi vida. Me alegra muchísimo que estés viviendo eso, pero más todavía el que tengas la capacidad de darte cuenta. Eso último no abunda tanto.

  6. Muchas gracias a todos por sus comentarios. Me llenan de mucha alegría y entusiasmo.

  7. Llegue a la web desde tu perfil en Twitter, me sentí muy identificado con lo que escribiste, tener un hijo es una experiencia única, me hiciste emocionar :)

  8. Camilo, bebé, inspirador de paz.
    Qué linda entrada, te felicito. Qué profundidad para ver el mundo de un bebé desde tus ojos y tu corazón de adulto-padre. Me ha emocionado eso de “Un bebé tiene una pasión que los adultos perdimos”. Sí, a menudo pensamos que las pasiones las hemos inventado los adultos, o que somos nosotros los únicos con derecho a ejercerlas. En realidad la pasión por la vida, y por aquello que contiene la verdadera felicidad la conocen mejor los bebés y los niños…. hasta que llegamos a adultos y perdemos la visión de los colores, el placer de la risa, la sencillez del juego puro e inocente..
    Gracias por darnos un post donde encontramos de nuevo al verdadero hombre.
    Saludos desde Perú.

  9. ¡Bella entrada! Estoy realmente sorprendida por el lirismo y la fluidez de su prosa; sin duda, esta entrada es notable tanto por sus ideas maravillosas y por su hermosa lengua. Me alegro de que el ingreso de Camilo en su vida le ha permitido ver la belleza en lo cotidiano, y además, creo que todos nosotros necesitamos tomar más tiempo para apreciar las cosas simples de la vida. Para mí, paso la mayor parte de mis días corriendo de un lugar a otro, siempre enfocada en el destino, sin detenerme a admirar las maravillas del mundo.

    Espero que Camilo esté bien a medida que crece de este bebé curioso en un niño, y al rato, en un hombre. Estoy segura de que cuando Camilo es un adulto, tendrá la misma alegría de vivir que tiene ahora, especialmente con un padre como usted, y también que algún día Camilo tendrá hijos propios con su pasión por estar vivo. Ya Camilo me ha inspirado, porque leer su entrada me ha demostrado la importancia de redescubrir la belleza y la sorpresa en el mundo (una lección que no olvidará).

  10. Un viejo y muy querido amigo de la niñez que estuvo a punto de casarse con su ahora ex, me decía, refiriéndose a la aventura que significaría tener un hijo, de modo algo angustioso:

    — Me estoy leyendo todos los libros habidos y por haber para llegar a ser, tal vez muy pronto, un buen papá.

    Mayúscula fue nuestra sorpresa, lo confieso, cuando le conté lo que me paso con mi único hermano que llego “tarde a mi vida” ¡después de 14 años!
    Le conté que ese enano, mi hermano, me enseño que nadie nace sabiendo y menos sabiendo ser padre o padres, eso como casi todo en la vida se aprende en el camino.

    Si algún día llego a ser padre, aunque lo dudo, creo que estaría preparado para esa dura pero grata aventura.

    Nunca dejes de abrazarlo (ni de viejo) y de leerle toda clase de libros a Camilo. El tiempo vuela. Y la mejor forma de demostrarle amor a un niño es educándolo bien.

    Suerte, en esta, tu mejor empresa Inti.

    Salu2 :)